This website uses cookies

Read our Privacy policy and Terms of use for more information.

Tengo una banda de rock.

Bueno. Más o menos.

No ensayamos en un garaje, no tenemos local, y algunos miembros ni siquiera son humanos. Pero cada vez tengo más claro que Los Códigos de Cristal es una banda.

Una banda virtual, narrativa y visual que estoy creando para convertir canciones en algo más grande que una canción: personajes, estética, videoclips, historia y un universo propio.

Y para que se entienda mejor, aquí va un primer vistazo al universo en movimiento:

El primer tema de este proyecto se llama No Estoy Roto, Estoy en Beta, y creo que resume bastante bien el punto de partida.

No va de estar perfecto.

No va de tenerlo todo claro.

No va de enseñar una versión brillante, ordenada y acabada de uno mismo.

Va de estar en construcción.

De fallar, recomponerse, reiniciar y seguir.

De esa sensación tan rara de no saber si estás roto o si simplemente todavía estás cargando la siguiente versión de ti.

A partir de esa idea empecé a imaginar una banda.

No una banda real en el sentido clásico, sino una formación visual y narrativa. Cada personaje tiene un papel dentro del sonido, pero también dentro del mundo que estoy construyendo.

Está el frontman humano, una especie de versión alternativa de mí mismo: el Kiko que existiría si se subiera a cantar con una banda de rock. Lleva mi voz, mis canciones y parte de mi historia, pero vive dentro de este universo como personaje.

Está Luma, vinculada a los sintetizadores, la producción y esa energía más luminosa y extraña.

Está Crash, el batería robótico, que representa el golpe, el error, el impacto, la parte mecánica que parece rota pero sigue funcionando.

Y está Nox, el bajista, más oscuro, más estable, más contenido. La línea que mantiene todo en pie mientras alrededor pasan cosas.

Lo que me interesa no es solo diseñar personajes bonitos. Me interesa que cada uno tenga una función dentro de las canciones. Que cuando aparezcan en un videoclip no estén ahí porque sí, sino porque aportan algo al relato.

Y sí: estoy usando inteligencia artificial en el proceso.

Pero no como un botón mágico de “hazme un videoclip”. Más bien como una herramienta de dirección creativa. Hay bocetos, pruebas, prompts, imágenes descartadas, versiones que no funcionan, ajustes de estilo y muchas decisiones hasta que algo empieza a tener identidad.

Esa parte también me parece interesante: no solo el resultado final, sino el proceso de construir una banda y un universo visual desde cero usando herramientas que hace poco ni existían.

Los Códigos de Cristal todavía están naciendo.

Hay cosas que ya empiezan a estar claras y otras que siguen moviéndose. Hay personajes que empiezan a tener forma, escenas que funcionan, ideas que se caen y otras que aparecen por accidente.

Pero precisamente por eso me apetecía contarlo ahora.

Antes de que esté todo pulido.

Antes de que parezca obvio.

Antes de que el proyecto esté terminado y sea fácil contar la historia como si siempre hubiera estado clara.

Porque hay algo bonito en ver cómo una idea empieza a cristalizar.

De momento, el primer capítulo es este:

No Estoy Roto, Estoy En Beta.

Y esta banda que no ensaya en ningún garaje es la forma visual que he encontrado para contarlo.

Si quieres asomarte al universo que estoy construyendo, lo estoy reuniendo aquí:
https://loscodigosdecristal.com/es

Reply

Avatar

or to participate

Recommended for you